EE.UU. reabre cruce de Arizona al ganado mexicano mientras busca aliviar el precio récord de la carne

El gobierno de Trump reactivó el paso fronterizo de Douglas tras meses de cierre por el gusano barrenador, pero economistas advierten que el alivio en el supermercado tardará en llegar

El gobierno de Estados Unidos reabrió el lunes el cruce fronterizo de Douglas, Arizona, al ganado procedente de México, como parte de un esfuerzo más amplio de la administración Trump para atender los precios récord de la carne de res, según reportó Associated Press. Sin embargo, varios economistas dudan que la medida tenga un impacto inmediato para los consumidores.

El Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) explicó que la decisión se debe a que los riesgos asociados a la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga que afecta al ganado, han disminuido lo suficiente como para permitir el movimiento de animales desde el estado mexicano de Sonora. Con el tiempo, la agencia espera reabrir otros cruces en Nuevo México y Texas.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó durante su conferencia matutina que “la frontera en Sonora está abierta para el ganado”. Las autoridades indicaron que cada animal será inspeccionado y declarado libre del parásito antes de cruzar.

La medida llega en un contexto de precios históricamente altos: el precio promedio de la libra de carne molida subió casi 57% entre julio de 2021 y julio de 2026, pasando de $4.39 a $6.89 dólares, con un máximo de $6.90 en mayo. El precio de la carne para bistec alcanzó un récord de $13.06 dólares por libra en julio. Estas alzas están vinculadas a que el hato ganadero nacional cayó a 86.2 millones de cabezas el 1 de enero, la cifra más baja en 75 años, resultado de años de sequía y precios bajos que llevaron a los ganaderos a reducir sus rebaños.

Derrell Peel, profesor de agronegocios de la Universidad Estatal de Oklahoma, señaló que la reapertura del cruce fronterizo no tendrá un efecto medible a corto plazo, ya que México tradicionalmente aporta apenas cerca del 3% del suministro total de ganado en EE.UU., y el proceso de reapertura será gradual.

La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, explicó que se comenzó por Arizona porque los estados de Sonora y Chihuahua cuentan con programas de salud animal más sólidos.

Mientras tanto, la escasez de ganado también ha afectado a las plantas procesadoras: empresas como Tyson Foods y JBS USA han anunciado el cierre de varias instalaciones en meses recientes.

Los expertos coinciden en que reconstruir el hato ganadero, y con ello bajar los precios, podría tomar varios años, dado que cada vaca produce, en promedio, solo una cría al año.

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