Gobierno refuerza controles contra metales pesados y contaminantes en alimentos

USDA, HHS y la EPA actualizan un acuerdo de colaboración para mejorar la detección de contaminantes en productos cárnicos, avícolas, de huevo y alimentos procesados

 

La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins; el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., y el administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), Lee Zeldin, anunciaron un Memorando de Entendimiento actualizado para reforzar la protección de los consumidores frente a metales pesados y otros contaminantes presentes en los alimentos, según un comunicado del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).

Desde hace décadas, el USDA, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) y la EPA han coordinado esfuerzos a través del Programa Nacional de Residuos para monitorear y regular productos de carne, aves y huevo. De acuerdo con el comunicado, el memorando actualizado busca fortalecer esa colaboración y adoptar nuevos métodos para detectar y atender posibles riesgos con mayor eficacia, además de simplificar la manera en que las agencias comparten información y coordinan su experiencia científica.

 

Como parte de este esfuerzo, el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria (FSIS, por sus siglas en inglés) del USDA ya implementó un nuevo método de laboratorio simplificado para medir la cantidad de 18 metales pesados en niveles extremadamente bajos. Según el USDA, cuando se detectan niveles elevados o inusuales, el FSIS realiza evaluaciones basadas en evidencia científica para determinar si es necesario actuar y así evitar que productos de riesgo lleguen al mercado. Además, el FSIS ampliará su vigilancia de metales pesados para incluir, por primera vez, alimentos procesados como embutidos y comidas listas para consumir que combinan ingredientes de múltiples fuentes. De acuerdo con otras fuentes, a partir del 20 de julio de 2026 esta vigilancia ampliada se extenderá a productos procesados de múltiples ingredientes que contengan carne o aves, además de los productos crudos de res, cerdo, aves, cabra, oveja y bagre que ya se analizaban.

 

El comunicado señala que los datos recopilados por el FSIS muestran que la contaminación por metales pesados en productos crudos de carne y aves es sumamente rara, y que la agencia continuará publicando en línea los resultados de estas pruebas de vigilancia para mantener la transparencia con la industria y los consumidores.

 

La secretaria Rollins indicó que este nuevo memorando moderniza la manera en que las agencias trabajan en conjunto y mejora la detección y atención de posibles riesgos en la cadena alimentaria. Según el USDA, la actualización del acuerdo se enmarca en los esfuerzos por reducir la exposición infantil a metales pesados, sustancias PFAS y otros contaminantes dañinos, un objetivo señalado previamente en un reporte federal sobre salud infantil.

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