Según documentos judiciales citados por medios, el padre nacido biológicamente masculino, se identificaba como mujer.
Una menor de 10 años fue reunida con su madre biológica en Estados Unidos tras un caso federal que involucra presunto secuestro parental internacional y su traslado a Cuba sin autorización judicial. El caso, detallado en documentos del Department of Justice, ha generado atención por sus implicaciones legales y familiares.
Transgender Utah woman and her lover are accused of abducting her 10-year-old and taking the child to Cuba to have sex change surgery https://t.co/Dp1NZ7Yq2U
— Daily Mail (@DailyMail) April 22, 2026
De acuerdo con la denuncia federal, Rose Inessa Ethington, de 42 años, identificado como el padre transgénero de la menor, y su pareja Blue Inessa Ethington, de 32 años, están acusados de sacar a la niña del país sin el conocimiento ni consentimiento de la madre biológica, con quien compartían custodia. Ambos fueron puestos bajo custodia federal tras ser deportados desde Cuba con apoyo del FBI y comparecieron ante una corte en Virginia antes de su traslado al Distrito de Utah.
Los documentos judiciales indican que el 28 de marzo de 2026 la menor debía viajar a Canadá para un campamento familiar. Sin embargo, el grupo nunca llegó a su destino. Según la investigación, cruzaron la frontera hacia Canadá, pero posteriormente volaron desde Vancouver a Ciudad de México y luego a Mérida, para finalmente llegar a La Habana el 1 de abril. La madre biológica, quien esperaba el regreso de la menor el 3 de abril conforme a un acuerdo de custodia, no tuvo contacto con el grupo tras el inicio del viaje.
El caso incluye elementos sensibles. Según entrevistas recogidas en la investigación, familiares expresaron preocupación por el bienestar de la menor. De acuerdo con los documentos, existía el temor de que fuera llevada a Cuba para someterla a una cirugía de reasignación de género antes de la pubertad. Las autoridades no han confirmado que tal procedimiento haya ocurrido, pero indican que la preocupación formó parte del contexto del caso.
El 13 de abril, una corte estatal de Utah ordenó el regreso inmediato de la menor y otorgó custodia exclusiva a la madre biológica. Días después, autoridades cubanas localizaron al grupo en La Habana, lo que permitió coordinar su retorno a Estados Unidos.
El caso fue investigado por el FBI, con apoyo del Departamento de Estado, el Servicio de Seguridad Diplomática y autoridades migratorias. Funcionarios federales señalaron que la prioridad en este tipo de casos es garantizar la seguridad del menor y asegurar el cumplimiento de la ley.
El proceso judicial continúa mientras se determinan responsabilidades en un caso que subraya los desafíos de la sustracción internacional de menores y la importancia de respetar las órdenes de custodia.



