Los votantes enfrentan la mayor cantidad de preguntas fiscales en una boleta estatal desde 1994
Los californianos recibirán en noviembre una boleta con 14 medidas en total, la cifra más alta en una década. Cinco de ellas tratan sobre impuestos, algo que no ocurría desde 1994, según el análisis de CalMatters sobre las propuestas fiscales. Las iniciativas pueden subir, recortar, crear o eliminar impuestos, o cambiar las reglas para aprobarlos.
Your guide to Proposition 41: Special tax audit proposal could block billionaire tax https://t.co/A3yTG3Bfas
— Los Angeles Times (@latimes) October 1, 2026
Aunque son cinco medidas, en la práctica los votantes responden tres grandes preguntas. La primera es si California debe ser el primer estado del país en crear un impuesto a la riqueza. La Proposición 40 aplicaría un gravamen único de 5 % a quienes tengan un patrimonio neto de al menos mil millones de dólares, unas 200 personas, y excluiría bienes raíces y cuentas de jubilación. No es un impuesto sobre ingresos, sino sobre el valor estimado de inversiones como acciones y participaciones en empresas. La Oficina del Analista Legislativo calcula que podría recaudar decenas de miles de millones de dólares, destinados casi en su totalidad a los programas públicos de salud, que enfrentan posibles recortes federales. Su implementación dependería además de superar posibles desafíos legales.
Dos medidas buscan frenar esa propuesta. La Proposición 41 prohibiría cobrar impuestos que eludan el límite estatal de gasto vigente desde los años setenta y exigiría auditorías previas a las elecciones sobre programas financiados con nuevos impuestos. La Proposición 42 prohibiría nuevos impuestos a activos financieros, empresas privadas y otras formas de riqueza, y vetaría la aplicación retroactiva de futuros impuestos. Si se aprueban la Proposición 40 y alguna de las contramedidas, prevalece la que obtenga más votos. Por eso el impuesto podría caer, aunque la mayoría lo apoye, como detalla este análisis sobre las propuestas 40, 41 y 42.
Las otras dos medidas no tienen relación con el impuesto a la riqueza. La Proposición 3 haría permanentes las tasas más altas del impuesto estatal sobre ingresos individuales superiores a 360,000 dólares anuales. Aprobadas originalmente para financiar la educación tras la Gran Recesión, y renovadas en 2016, han generado entre 5,000 y 16,000 millones de dólares al año, en su mayoría para escuelas, y vencen en 2030. La Proposición 43 elevaría a dos tercios los votos necesarios para aprobar ciertos impuestos locales con destino específico impulsados por firmas ciudadanas, y solo aplicaría a impuestos futuros.
Los precedentes no favorecen a las medidas fiscales. Desde 2000, aproximadamente un tercio de las propuestas de impuestos ha sido aprobado, frente al 57 % de las demás iniciativas. Según la encuesta de septiembre del Instituto de Políticas Públicas de California (PPIC), 58 % de los votantes probables apoya la Proposición 3, 52 % la 40, 51 % la 41, 54 % la 42 y 43 % la 43. El apoyo suele disminuir cerca de la elección, y la cantidad de medidas podría generar “fatiga fiscal”, advirtió el analista Mark Baldassare.



